Para acompañar los días de ciclo con calma y contención.
Los días de luna — de menstruación, de cambio hormonal, de sensibilidad — piden un trato especial. El cuerpo habla más fuerte. Las emociones están más cerca de la superficie.
En muchas tradiciones indígenas de los Andes, la menstruación no es un inconveniente a manejar sino un tiempo sagrado de introspección y renovación. Las plantas que acompañan esos días no buscan eliminar lo que el cuerpo hace — buscan hacerlo más suave, más consciente, más propio.
































