No es solo un infusor. Es un pedazo de Santander en tu taza.
Tejido a mano en Guadalupe, Santander, por manos campesinas que conservan la tradición del tejido local. Cada pieza es única — del mismo modo que es única la mano que la hizo.
Un objeto pequeño pero lleno de historia. Las fibras naturales, el tejido artesanal, la imperfección propia de lo hecho a mano — todo eso transforma el acto cotidiano de preparar una infusión en algo más consciente y significativo.
Comprar este infusor es también apoyar directamente a las artesanas que lo producen.
Infusor tejido a mano
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Coloca una cucharadita de tu agüita favorita dentro del infusor.
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Ciérralo y sumérgelo en agua caliente (80–85°C).
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Deja reposar 3–5 minutos según la intensidad deseada.
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Retira y disfruta.
Cuidado: Lavar a mano con agua fría o tibia. No usar detergentes fuertes — las fibras naturales necesitan el mismo cuidado que pedimos que tengas con las plantas.
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